Presupuesto · 2026
Cuánto cuesta desarrollar una web: aprende a comparar presupuestos
Una guía para comparar presupuestos web por alcance, contenidos, integraciones, pruebas y mantenimiento, sin inventar una tarifa universal.

No se compra un número de páginas
Dos sitios con cinco páginas pueden requerir trabajos muy distintos. Uno presenta información estable; otro permite cuentas, reservas y conexión con un programa de gestión. Para entender el precio, pide que el presupuesto describa acciones y responsabilidades, no solo pantallas.
Las decisiones que cambian el trabajo
Antes de comparar importes, comprueba qué tiene que producir cada propuesta.
Contenido y revisión
¿Quién aporta textos, fotografías y fichas? ¿Quién los revisa y los introduce? Una web sin contenidos definidos suele aplazar trabajo que sigue siendo necesario.
Comportamiento e integraciones
Un formulario que envía una consulta no exige lo mismo que uno que crea clientes en un CRM y devuelve un estado. Pide que se describan datos, permisos y fallos posibles.
Ejemplo de alcance ambiguo
«Conexión con ERP» no indica si se intercambian pedidos, stock o facturas, ni cada cuánto tiempo.
Pruebas y entrega
Conviene saber quién valida el sitio en móvil, qué ocurre con enlaces antiguos, quién dispone de accesos y cómo se corrigen incidencias tras el lanzamiento.
Gastos posteriores que conviene identificar
Dominio, alojamiento, licencias, mantenimiento y trabajo editorial pueden quedar fuera del desarrollo inicial. No todos son obligatorios en todos los proyectos; lo importante es que cada partida conste por escrito y tenga responsable.
Una forma práctica de comparar propuestas
Escribe tres columnas: incluido, opcional y no incluido. Sitúa en ellas contenido, diseño, funciones, migración, pruebas, publicación y soporte. Si dos presupuestos describen cosas distintas, todavía no son comparables. Antes de elegir, pide aclaraciones sobre los vacíos.
